lunes, 29 de noviembre de 2010

Hoy me levanté y observé que llovía.
Aun así metí las gafas de sol en la mochila con la esperanza, como cada día que llueve, de que me iluminaría un rayo de sol, aunque fuera por un momento.

El rayo de sol no ha salido, pero las gafas siguen guardadas por si acaso sale el sol mañana.

;)

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