martes, 20 de abril de 2010

Hay días en que te levantas y el cuerpo te pesa, y ves lejos todo, e incluso el mover cualquier articulación de tu cuerpo es demasiado trabajoso, y decides dejarlo para más tarde.
Hay días que te levantas y al mirar por la ventana ves un sol radiante, al que sientes la necesidad de sonreir, por el miedo de que mañana no brille, y sin embargo sigues sin tener fuerzas.
Hay días en los que te das cuenta de que estás desperdiciando tu vida.
Y así me sentí esta mañana, hay veces que hace falta que alguien te recuerde lo poco que vale tu vida, pero a veces no se sabe como reaccionar ante esto...
Demostrar que si se puede, o demostrar que es verda que no puedes.

Hay días que creas blogs y no hay más remedio que inaugurarlo de esta manera.



*Habra días mejores*

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